
Puritana congregacional
John Owen
1616–1683
John Owen nació en Stadhampton (Oxfordshire) en 1616 y murió en Ealing el 24 de agosto de 1683. Estudió en el Queen's College de Oxford, fue pastor en Coggeshall y, durante la Commonwealth, deán de Christ Church y vicecanciller de la universidad. Predicó ante el Parlamento y acompañó a Cromwell en las campañas de Irlanda y Escocia. Tras 1660 quedó fuera de la iglesia establecida y pastoreó una congregación en Londres. Entre sus libros están La muerte de la muerte en la muerte de Cristo, Comunión con Dios, un comentario a Hebreos y este tratado de 1656 sobre la mortificación del pecado.
Obras
La mortificación del pecado en los creyentes
Prefacio
Owen explica por qué da a la imprenta este discurso: la debilidad de muchos profesantes ante la tentación, y el yerro de quienes imponen…
Capítulo I. El fundamento del discurso en Romanos 8:13
Romanos 8:13 · Owen pone el fundamento del tratado en Romanos 8:13: la mortificación es deber de los creyentes, obra del Espíritu, y medio unido a la vida…
Capítulo II. La necesidad de mortificar el pecado
Romanos 8:13 · Sostiene que aun los creyentes más firmes deben mortificar cada día el pecado que aún mora en ellos, porque ese pecado permanece mientras…
Capítulo III. El Espíritu, único autor de la mortificación
Romanos 8:13 · Demuestra que solo el Espíritu Santo mortifica el pecado, y que los métodos de propia justicia, incluidos los de los papistas, no son la…
Capítulo IV. El vigor y el consuelo de la vida espiritual
Romanos 8:13 · Explica que el vigor y el consuelo de la vida espiritual dependen en gran parte de la mortificación, no como causa de la paz, sino como…
Capítulo V. Qué es mortificar el pecado
Romanos 8:13 · Plantea el caso de conciencia central: qué no es mortificar un pecado. No es acabarlo del todo en esta vida, ni disimularlo, ni vencerlo…
Capítulo VI. La mortificación de un pecado en particular
Romanos 8:13 · Describe en qué consiste mortificar una concupiscencia concreta: debilitar su raíz, pelear contra ella de continuo y obtener victorias…
Capítulo VII. Reglas generales: solo el creyente mortifica el pecado
Romanos 8:13 · Primera regla general: no hay mortificación verdadera si el hombre no es creyente. Advierte el peligro de que quien no está convertido…
Capítulo VIII. Sinceridad universal en la obediencia
Romanos 8:13 · Segunda regla general: sin sinceridad y diligencia en obedecer en todo, no se mortifica ninguna concupiscencia que atormenta.
Capítulo IX. Síntomas peligrosos de una concupiscencia
Romanos 8:13 · Primera directriz particular: mirar si el pecado combatido muestra síntomas graves, como vejez, paz falsa, éxito repetido o una lucha que…
Capítulo X. La culpa, el peligro y el mal del pecado
Romanos 8:13 · Segunda directriz: fijar en la mente y en la conciencia la culpa, el peligro y la maldad de ese pecado, hasta la destrucción eterna.
Capítulo XI. Cargar la conciencia y anhelar la liberación
Romanos 8:13 · Sigue las directrices: cargar la conciencia con la culpa de los brotes del pecado, anhelar la liberación, atender a lo que está arraigado…
Capítulo XII. La majestad de Dios
Romanos 8:13 · Octava directriz: meditar en la excelencia de la majestad de Dios y en lo poco que lo conocemos, para abatir el orgullo que alimenta el…
Capítulo XIII. No hablar paz antes que Dios
Romanos 8:13 · Novena directriz: cuando el pecado inquieta el corazón, no pronunciarle paz hasta que Dios la hable, y cómo distinguir esa paz de la que…
Capítulo XIV. La fe en Cristo y la obra del Espíritu
Romanos 8:13 · Cierra el tratado: la fe ha de asirse de Cristo para dar muerte al pecado, y el Espíritu es quien aplica la cruz y lleva a cabo toda esta…