Prefacio
Owen explica por qué da a la imprenta este discurso: la debilidad de muchos profesantes ante la tentación, y el yerro de quienes imponen…
Tratado de John Owen, publicado en 1656 y corregido en 1658, sobre la necesidad, la naturaleza y los medios de dar muerte al pecado que aún mora en el creyente, con la resolución de varios casos de conciencia. El fundamento es Romanos 8:13.
Owen explica por qué da a la imprenta este discurso: la debilidad de muchos profesantes ante la tentación, y el yerro de quienes imponen…
Romanos 8:13 · Owen pone el fundamento del tratado en Romanos 8:13: la mortificación es deber de los creyentes, obra del Espíritu, y medio unido a la vida…
Romanos 8:13 · Sostiene que aun los creyentes más firmes deben mortificar cada día el pecado que aún mora en ellos, porque ese pecado permanece mientras…
Romanos 8:13 · Demuestra que solo el Espíritu Santo mortifica el pecado, y que los métodos de propia justicia, incluidos los de los papistas, no son la…
Romanos 8:13 · Explica que el vigor y el consuelo de la vida espiritual dependen en gran parte de la mortificación, no como causa de la paz, sino como…
Romanos 8:13 · Plantea el caso de conciencia central: qué no es mortificar un pecado. No es acabarlo del todo en esta vida, ni disimularlo, ni vencerlo…
Romanos 8:13 · Describe en qué consiste mortificar una concupiscencia concreta: debilitar su raíz, pelear contra ella de continuo y obtener victorias…
Romanos 8:13 · Primera regla general: no hay mortificación verdadera si el hombre no es creyente. Advierte el peligro de que quien no está convertido…
Romanos 8:13 · Segunda regla general: sin sinceridad y diligencia en obedecer en todo, no se mortifica ninguna concupiscencia que atormenta.
Romanos 8:13 · Primera directriz particular: mirar si el pecado combatido muestra síntomas graves, como vejez, paz falsa, éxito repetido o una lucha que…
Romanos 8:13 · Segunda directriz: fijar en la mente y en la conciencia la culpa, el peligro y la maldad de ese pecado, hasta la destrucción eterna.
Romanos 8:13 · Sigue las directrices: cargar la conciencia con la culpa de los brotes del pecado, anhelar la liberación, atender a lo que está arraigado…
Romanos 8:13 · Octava directriz: meditar en la excelencia de la majestad de Dios y en lo poco que lo conocemos, para abatir el orgullo que alimenta el…
Romanos 8:13 · Novena directriz: cuando el pecado inquieta el corazón, no pronunciarle paz hasta que Dios la hable, y cómo distinguir esa paz de la que…
Romanos 8:13 · Cierra el tratado: la fe ha de asirse de Cristo para dar muerte al pecado, y el Espíritu es quien aplica la cruz y lleva a cabo toda esta…