
Presbiteriana (Iglesia Libre de Escocia)
Horatius Bonar
1808–1889
Horatius Bonar nació en Edimburgo el 19 de diciembre de 1808 y murió allí el 31 de mayo de 1889. Estudió en la Universidad de Edimburgo, trabajó en la misión de Leith y en 1837 fue pastor de la North Church de Kelso. En la Disrupción de 1843 se unió a la Iglesia Libre de Escocia; en 1866 pasó a la Chalmers Memorial Church de Edimburgo y en 1883 moderó la Asamblea General. Publicó himnos muy difundidos, entre ellos «I heard the voice of Jesus say», y tratados sobre la paz con Dios, la santidad y el ministerio pastoral. La Universidad de Aberdeen le otorgó el doctorado en teología honorífico en 1853.
Obras
El camino de Dios a la paz
El testimonio de Dios acerca del hombre
Romanos 3:10 · Bonar expone el veredicto de Dios: el hombre no ama a Dios ni cree en el Hijo, y por eso está bajo condenación.
El carácter del hombre no es fundamento de paz
La paz con Dios no se saca del cambio obrado en nosotros ni del propio carácter, sino del perdón que Dios anuncia.
El carácter de Dios, nuestro descanso
El alma inquieta no halla paz mirándose a sí misma: descansa en el carácter de Dios, revelado en la cruz.
Palabras a los ganadores de almas
La importancia de un ministerio vivo
Bonar muestra que un ministerio tibio, aunque ortodoxo, hiela la vida espiritual, y que el pastor no puede contentarse si no se convierten…
La verdadera vida y conducta del ministro
El ministerio con poder nace de una vida reconciliada con Dios y de la oración secreta: sin comunión con Cristo, ni la ortodoxia ni la…
Defectos pasados
Esdras 9:6 · Bonar confronta el pastorado rutinario que predica, bautiza y visita durante décadas sin poder contar un alma salva, y llama a llorar por…
Confesión ministerial
Apocalipsis 2:5 · Tomando la confesión de los ministros de Escocia en 1651, Bonar enumera los pecados del pastorado y exige el arrepentimiento que devuelve…
Avivamiento en el ministerio
1 Timoteo 4:16 · El avivamiento del ministerio no se declama: se emprende con oración, mortificación y la urgencia de quien predica al borde de la eternidad.