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11 de septiembre

Mañana

2 Corintios 6:17«apartaos»

El cristiano, mientras está en el mundo, no ha de ser del mundo. Ha de distinguirse de él en el gran fin de su vida. Para él, «el vivir» ha de ser «Cristo». Ya coma, ya beba, o cualquier cosa que haga, ha de hacerlo todo para gloria de Dios. Puedes allegar tesoro; pero hazlo en el cielo, «donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan». Puedes afanarte por ser rico; pero sea tu ambición ser «rico en fe» y en buenas obras. Puedes tener placer; pero, cuando estés alegre, canta salmos y alaba al Señor en tu corazón. En tu espíritu, lo mismo que en tu fin, has de diferir del mundo. Esperando humilde delante de Dios, siempre consciente de su presencia, deleitándote en la comunión con él y procurando conocer su voluntad, probarás que eres de linaje celestial. Y has de estar apartado del mundo en tus acciones. Si una cosa es recta, aunque pierdas por ella, ha de hacerse; si es mala, aunque ganaras con ella, has de despreciar el pecado por amor de tu Maestro. No has de tener comunión con las obras infructuosas de las tinieblas, sino antes bien redargüirlas. Anda como es digno de tu alta vocación y dignidad. Acuérdate, oh cristiano, de que eres hijo del Rey de reyes. Por tanto, guárdate sin mancha de este mundo. No manches los dedos que pronto han de pulsar cuerdas celestiales; no se vuelvan ventanas de la concupiscencia estos ojos que pronto han de ver al Rey en su hermosura; no se contaminen en lugares cenagosos esos pies que pronto han de andar por las calles de oro; no se llenen de orgullo y de amargura esos corazones que dentro de poco han de llenarse del cielo y rebosar de gozo extático.

¡Álzate, pues, alma mía, y remóntate, sobre la turba irreflexiva; sobre los placeres de los alegres, y los esplendores de los soberbios; arriba, donde florecen bellezas eternas, y placeres del todo divinos; donde hay riqueza que jamás se consume, y glorias sin fin resplandecen.

Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la mañana

Tarde

Salmos 5:8«Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos»

Muy amarga es la enemistad del mundo contra el pueblo de Cristo. Los hombres perdonarán mil faltas en otros, pero magnificarán la ofensa más trivial en los seguidores de Jesús. En vez de lamentarlo en vano, saquemos provecho de ello y, ya que son tantos los que miran si claudicamos, sea esto un motivo especial para andar con mucho cuidado delante de Dios. Si vivimos con descuido, el mundo de ojos de lince pronto lo verá y, con sus cien lenguas, esparcirá el relato, exagerado y blasonado por el celo de la calumnia. Gritarán triunfantes: «¡Ea! ¡Así lo queríamos! ¡Miren cómo se portan estos cristianos! ¡Son hipócritas hasta el último!» Así se hará mucho daño a la causa de Cristo, y se ofrecerá mucho insulto a su nombre. La cruz de Cristo es en sí misma un escándalo para el mundo; miremos de no añadir escándalo propio. Es «á los Judíos ciertamente tropezadero»: cuidemos de no poner tropiezos donde ya los hay de sobra. Es «á los Gentiles locura»: no añadamos nuestra necedad para dar punta al escarnio con que los sabios según el mundo se burlan del evangelio. ¡Cuán celosos hemos de ser de nosotros mismos! ¡Cuán rígidos con nuestras conciencias! En presencia de adversarios que tergiversarán nuestras mejores obras, e impugnarán nuestros motivos allí donde no puedan censurar nuestras acciones, ¡cuán circunspectos hemos de ser! Los peregrinos viajan como personas sospechosas por la Feria de las Vanidades. No solo estamos bajo vigilancia, sino que hay más espías de los que sabemos. El espionaje está en todas partes, en casa y fuera. Si caemos en manos de los enemigos, antes podemos esperar generosidad de un lobo, o misericordia de un demonio, que cosa alguna parecida a paciencia con nuestras flaquezas de parte de hombres que sazonan su infidelidad para con Dios con escándalos contra su pueblo. ¡Oh Señor, guíanos siempre, no sea que nuestros enemigos nos hagan tropezar!

Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la tarde