9 de marzo
Mañana
Cantares 5:16«todo él codiciable»La hermosura superlativa de Jesús lo atrae todo; no es tanto para ser admirada como para ser amada. Él es más que agradable y hermoso: es digno de amor. Ciertamente el pueblo de Dios puede justificar del todo el uso de esta palabra de oro, porque él es el objeto de su amor más ardiente, amor fundado en la excelencia intrínseca de su persona, en la perfección completa de sus encantos. Miren, oh discípulos de Jesús, los labios de su Maestro, y digan: «¿No son dulcísimos?» ¿No hacen sus palabras que les arda el corazón por dentro, mientras les habla en el camino? Ustedes, adoradores de Emanuel, alcen los ojos a su cabeza de oro finísimo, y díganme: ¿no les son preciosos sus pensamientos? ¿No se les endulza la adoración con el afecto, cuando se inclinan humildes ante aquel aspecto como el Líbano, escogido como los cedros? ¿No hay un hechizo en cada uno de sus rasgos, y no está toda su persona fragante con tal olor de sus suaves ungüentos, que por eso las doncellas lo aman? ¿Hay algún miembro de su cuerpo glorioso que no atraiga? ¿Alguna porción de su persona que no sea una piedra imán nueva para nuestras almas? ¿Algún oficio que no sea un cordón recio para atarles el corazón? Nuestro amor no es como un sello puesto solamente sobre su corazón de amor; está fijado también sobre su brazo de poder; y no hay una sola parte de él en la cual no se clave. Ungimos toda su persona con el dulce nardo de nuestro amor ferviente. Toda su vida quisiéramos imitar; todo su carácter quisiéramos transcribir. En todos los demás seres vemos alguna falta; en él está toda perfección. Aun los mejores de sus santos favorecidos han tenido manchas en los vestidos y arrugas en la frente; él no es sino hermosura digna de amor. Todos los soles terrenales tienen sus manchas; el hermoso mundo mismo tiene su desierto; no podemos amar el todo ni de la cosa más digna de amor; pero Cristo Jesús es oro sin aleación, luz sin tinieblas, gloria sin nube: «todo él codiciable». [N. del T.: la RV1909 vierte «codiciable»; Spurgeon expone el «del todo digno de amor» de la KJV.]
Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la mañana
Tarde
Juan 15:4«Estad en mí»La comunión con Cristo es cura segura de todo mal. Sea el ajenjo de la aflicción, o el hartazgo empalagoso del deleite terrenal, la comunión estrecha con el Señor Jesús quitará la amargura de lo uno y la saciedad de lo otro. Vive cerca de Jesús, cristiano, y es cosa de importancia secundaria si vives en el monte de la honra o en el valle de la humillación. Viviendo cerca de Jesús, te cubren las alas de Dios, y debajo de ti están los brazos eternos. Nada te aparte de ese trato sagrado, que es el privilegio escogido de un alma desposada con el Bienamado. No te contentes con una entrevista de vez en cuando, sino procura retener siempre su compañía, porque solo en su presencia tienes consuelo o seguridad. Jesús no ha de ser para nosotros un amigo que nos visita de cuando en cuando, sino uno con quien andamos siempre. Tienes por delante un camino difícil: mira, oh viajero al cielo, que no sigas sin tu guía. Has de pasar por el horno de fuego; no entres en él a menos que, como Sadrach, Mesach y Abed-nego, tengas al Hijo de Dios por compañero. Has de tomar por asalto la Jericó de tus propias corrupciones: no emprendas la guerra hasta que, como Josué, hayas visto al Príncipe del ejército de Jehová, con la espada desnuda en su mano. Has de encontrarte con el Esaú de tus muchas tentaciones: no salgas a su encuentro hasta que, en el arroyo de Jaboc, te hayas asido del ángel y hayas vencido. En todo caso, en toda condición, necesitarás a Jesús; pero sobre todo cuando se te abran las puertas de hierro de la muerte. Mantente junto al Esposo de tu alma, reclina la cabeza sobre su pecho, pide ser reconfortado con el vino adobado del mosto de su granada, y al fin serás hallado por él, sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante. Puesto que has vivido con él, y has vivido en él aquí, permanecerás con él para siempre.
Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la tarde