5 de marzo
Mañana
1 Tesalonicenses 5:6«no durmamos como los demás»Hay muchas maneras de promover la vigilia cristiana. Entre otras, permítaseme aconsejar con insistencia a los cristianos que conversen entre sí acerca de los caminos del Señor. Cristiano y Esperanzado, mientras caminaban hacia la Ciudad Celestial, se dijeron: «Para evitar el sopor en este lugar, entablemos una buena conversación». Cristiano preguntó: «Hermano, ¿por dónde empezaremos?». Y Esperanzado respondió: «Por donde Dios empezó con nosotros». Entonces Cristiano cantó esta canción:
Cuando los santos se ponen soñolientos, vengan acá, y oigan cómo hablan entre sí estos dos peregrinos; sí, aprendan de ellos, de cualquier manera, a mantener así abiertos sus ojos soñolientos y dormidos. La comunión de los santos, si se lleva bien, los mantiene despiertos, y eso a pesar del infierno.
Los cristianos que se aíslan y andan solos están muy expuestos a adormecerse. Busca compañía cristiana, y por ella te mantendrás despierto, y serás refrescado y animado a progresar más pronto en el camino del cielo. Pero, al comunicar así con otros en los caminos de Dios —«juntos comunicábamos dulcemente los secretos»—, cuida de que el tema de tu conversación sea el Señor Jesús. Que el ojo de la fe mire sin cesar hacia él; que tu corazón esté lleno de él; que tus labios hablen de su valía. Amigo, vive cerca de la cruz, y no dormirás. Trabaja por grabarte un sentido profundo del valor del lugar adonde vas. Si te acuerdas de que vas al cielo, no dormirás en el camino. Si piensas que el infierno queda detrás de ti, y que el diablo te persigue, no te demorarás. ¿Dormiría el homicida, con el vengador de la sangre detrás de él y la ciudad de refugio delante? Cristiano, ¿dormirás mientras las puertas de perla están abiertas, los cantos de los ángeles esperan que te unas a ellos, y una corona de oro está lista para tu frente? ¡Ah, no! Continúa en santa comunión: «Velad y orad, para que no entréis en tentación».
Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la mañana
Tarde
Salmos 35:3«di á mi alma: Yo soy tu salud.»¿Qué me enseña esta dulce oración? Será mi petición de esta tarde; pero primero, que me rinda una meditación instructiva. El texto me informa, ante todo, de que David tenía sus dudas; porque ¿por qué había de orar «di á mi alma: Yo soy tu salud», si no se viera a veces luchando con dudas y temores? Que cobre yo, pues, buen ánimo, porque no soy el único santo que tiene que quejarse de debilidad de fe. Si David dudó, no tengo por qué concluir que no soy cristiano porque tengo dudas. El texto me recuerda que David no se contentaba mientras tenía dudas y temores, sino que acudía enseguida al propiciatorio para orar por la certeza, porque la estimaba como mucho oro fino. Yo también he de afanarme por un sentido permanente de mi aceptación en el Amado, y no he de tener gozo cuando su amor no está derramado en mi alma. Cuando mi Esposo se ausenta de mí, mi alma ha de ayunar, y ayunará. Aprendo también que David sabía dónde obtener la plena certeza. Acudía a su Dios en oración, clamando: «di á mi alma: Yo soy tu salud». He de estar mucho a solas con Dios si quiero tener un sentido claro del amor de Jesús. Basta que cesen mis oraciones, y el ojo de mi fe se nublará. Mucho en la oración, mucho en el cielo; lento en la oración, lento en el progreso. Noto que David no se daba por satisfecho a menos que su certeza tuviera una fuente divina. «di á mi alma». ¡Señor, dilo tú! Nada menos que un testimonio divino en el alma contentará jamás al verdadero cristiano. Además, David no podía sosegar a menos que su certeza llevara un sello vivamente personal. «di á mi alma: Yo soy tu salud.» Señor, si dijeras esto a todos los santos, nada sería, a menos que me lo dijeras a mí. Señor, he pecado; no merezco tu sonrisa; apenas me atrevo a pedirla; pero ¡oh!, di a mi alma, aun a mi alma: «Yo soy tu salud». Dame un sentido presente, personal, infalible e indiscutible de que soy tuyo, y de que tú eres mío.
Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la tarde