Valera 1602 Purificada · Nuevo Testamento

Romanos 7

25 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1¿Ignoráis, hermanos, (pues hablo a los que saben la ley), que la ley tiene dominio sobre el hombre entre tanto que vive? 2Porque la mujer que está sujeta a marido, mientras él vive, está obligada a [su] marido por la ley; mas muerto el marido ella está libre de la ley del marido. 3Así que viviendo el marido se llamará adúltera, si fuere de otro varón; mas si su marido muriere, es libre de la ley, de tal manera que no será adúltera, si fuere de otro marido. 4Así también vosotros, hermanos míos, sois muertos a la ley por el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, [es a saber], del que resucitó de entre los muertos para que fructifiquemos a Dios. 5Porque cuando estábamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte: 6Mas ahora somos libres de la ley, habiendo muerto a aquella en que nos detenía presos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no [en] vejez de la letra. 7¿Qué pues diremos? ¿La ley [es] pecado? ¡No lo permita Dios!; Antes yo no conocí el pecado, sino por la ley; porque tampoco conociera la concupiscencia, si la ley no hubiera dicho: No codiciarás. 8Pero el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, obró en mí toda suerte de concupiscencia; porque sin la ley el pecado [estaba] muerto. 9Así que, yo sin la ley vivía en algún tiempo; mas venido el mandamiento, el pecado revivió, y yo morí. 10Y hallé [que] el mandamiento, que [estaba ordenado] para vida, [a mí era] para muerte. 11Porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él [me] mató. 12De manera que la ley a la verdad [es] santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno. 13¿Luego lo que es bueno, para mí me es hecho muerte? ¡No lo permita Dios!, sino que el pecado, para que aparezca pecado, por lo bueno me obró la muerte; para que, por el mandamiento, el pecado se hiciese sobre manera pecaminoso. 14Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido debajo del pecado. 15Porque lo que hago, no [lo] apruebo, pues, lo que quiero, esto no hago; antes lo que aborrezco, aquello hago. 16Y si lo que no quiero, esto hago, consiento que la ley [es] buena. 17De manera que ya no obro yo aquello, sino el pecado que mora en mí. 18Porque yo sé que en mí, es a saber, en mi carne, no mora cosa buena; porque tengo el querer; mas obrar lo bueno, no lo alcanzo. 19Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, esto hago. 20Y si hago lo que no quiero, ya no lo obro yo, sino el pecado que mora en mí. 21Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo [esta] ley; que el mal habita conmigo. 22Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23Mas veo otra ley en mis miembros rebelándose contra la ley de mi mente, y llevándome cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24¡Oh miserable hombre de mí! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? 25Gracias doy a Dios por Cristo Jesús el Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

En la biblioteca

Lo que hay publicado sobre este capítulo.

Obras

Devocionales

Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.

Otras versiones, en sitios externos:RVR1960 · NVI · LBLA · NTV