Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 83
1Canción: Salmo de Asaf Oh Dios no guardes silencio, no calles, oh Dios, ni te estés quieto. 2Porque he aquí que rugen tus enemigos; y los que te aborrecen alzan cabeza. 3Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos. 4Han dicho: Venid, y cortémoslos de [ser] nación, y no haya más memoria del nombre de Israel. 5Porque han conspirado a una, de común, contra ti han hecho alianza; 6Las tiendas de Edom y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; 7Gebal, y Amón, y Amalec; los filisteos con los habitantes de Tiro. 8También el asirio se ha juntado con ellos: Han dado la mano a los hijos de Lot. (Selah) 9Hazles como a Madián; como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón; 10que perecieron en Endor, fueron hechos como estiércol para la tierra. 11Pon a sus nobles como a Oreb y como a Zeeb; y como a Zeba y como a Zalmuna, a todos sus príncipes; 12Que han dicho: Heredemos para nosotros las moradas de Dios. 13Dios mío, ponlos como a torbellinos; como a hojarascas delante del viento. 14Como fuego que quema el bosque, y como llama que incendia las montañas. 15Persíguelos así con tu tempestad, y atérralos con tu torbellino. 16Llena sus rostros de vergüenza; para que busquen tu nombre, oh Jehová. 17Sean afrentados y turbados para siempre; Sean avergonzados, y perezcan. 18Para que los [hombres] sepan que solo tú, cuyo nombre es Jehová; eres el Altísimo sobre toda la tierra.
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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