Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 16
1Mictam de David Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. 2[Oh alma mía], dijiste a Jehová: Tú [eres] mi Señor; mi bien a ti no aprovecha; 3[sino] a los santos que [están] en la tierra, y a los íntegros, en quienes [está] toda mi complacencia. 4Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro [dios]: No ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres. 5Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa. Tú sustentas mi suerte. 6Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado. 7Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseñan mis riñones. 8A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra no seré conmovido. 9Por tanto, mi corazón se alegra, y se goza mi gloria; también mi carne reposará segura. 10Porque no dejarás mi alma en el infierno; ni permitirás que tu Santo vea corrupción. 11Me mostrarás la senda de la vida: Plenitud de gozo hay en tu presencia; delicias en tu diestra para siempre.
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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