Palabra de Dios para ti · Nuevo Testamento

Juan 18

40 versículos · Equivalencia formal · texto crítico · español actual

Sigue el texto crítico: algunos pasajes (Marcos 16:9-20, Juan 7:53-8:11, Hechos 8:37) no aparecen.

1Después que Jesús dijo estas cosas, salió con sus discípulos y entró a un huerto al otro lado del riachuelo de Cedrón. 2Judas, quien lo iba a entregar, también conocía el lugar, pues muchas veces Jesús se reunió allí con sus discípulos. 3Entonces Judas, después de recibir la cohorte [romana] y algunos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. 4Por tanto Jesús, Quien sabía todo lo que venía sobre Él, salió y les preguntó: ¿A quién buscan? 5Le respondieron: A Jesús el nazareno. Les dijo: Yo Soy. Judas, el que lo traicionaba, también iba con ellos. 6Cuando les dijo: Yo Soy, retrocedieron y cayeron a tierra. 7Les volvió a preguntar: ¿A quién buscan? Ellos contestaron: A Jesús el nazareno. 8Jesús respondió: Les dije que Yo Soy. Por tanto, si me buscan, permitan que éstos se vayan. 9Esto sucedió para que se cumpliera la Palabra que dijo: De los que me diste, no perdí a ninguno de ellos. 10Entonces Simón Pedro desenvainó una espada, atacó a Malco, el esclavo del sumo sacerdote, y le amputó la oreja derecha. 11Entonces Jesús dijo a Pedro: Mete la espada en la vaina. ¿[Tú quieres] qué de ningún modo beba la copa que el Padre me dio? 12Entonces la cohorte, el comandante y los guardias de los judíos arrestaron y ataron a Jesús. 13[Lo] llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, quien era sumo sacerdote aquel año. 14Caifás fue quien aconsejó a los judíos: Conviene que un solo hombre muera por el pueblo. 15Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el patio del sumo sacerdote, 16pero Pedro quedó afuera, junto a la puerta. El otro discípulo salió y habló a la esclava portera y logró que Pedro entrara. 17Entonces la esclava portera [le] preguntó a Pedro: ¿No eres tú también [uno] de los discípulos de este hombre? Él contestó: No soy. 18Estaban en pie los esclavos y los guardias, pues habían preparado un fuego de brasas y se calentaban, porque había frío. Pedro también estaba con ellos en pie y se calentaba. 19Entonces el sumo sacerdote preguntó a Jesús con respecto a sus discípulos y su enseñanza. 20Jesús le respondió: Yo he hablado osadamente al mundo. Siempre enseñé en una congregación y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos. Nada hablé en oculto. 21¿Por qué me preguntas a Mí? Pregunta a los que oyeron lo que les hablé. Ciertamente ellos saben lo que Yo dije. 22Cuando Él dijo esto, uno de los guardias le dio una bofetada a Jesús y dijo: ¿Así respondes al sumo sacerdote? 23Jesús le respondió: Si hablé mal, testifica cuál fue el mal, pero si [hablé] bien, ¿por qué me golpeas? 24Entonces Anás lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote. 25Simón Pedro estaba en pie y se calentaba. Así que le dijeron: ¿No eres tú también de sus discípulos? Él [lo] negó: No soy. 26Uno de los esclavos del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro amputó la oreja, le dijo: ¿No te vi con Él en el huerto? 27Entonces Pedro [lo ]negó otra vez, y en seguida cantó un gallo. 28Entonces llevaron a Jesús desde [la casa de ]Caifás a la residencia oficial del gobernador. Era temprano en la mañana. Ellos no entraron en la residencia del gobernador para no contaminarse, a fin de poder comer la pascua. 29Pilato salió y les preguntó: ¿De qué acusan a este hombre? 30Respondieron: Si Éste no hubiera hecho mal, no te lo entregaríamos. 31Entonces Pilato les dijo: Tómenlo ustedes y júzguenlo según su Ley. Los judíos respondieron: No nos es lícito matar a alguno. 32Así se cumplió la Palabra de Jesús Quien predijo cómo iba a morir. 33Entonces Pilato entró otra vez en la residencia y llamó a Jesús. Le preguntó: ¿Eres Tú el Rey de los judíos? 34Jesús [le] respondió: ¿Dices esto por iniciativa propia, o te lo dijeron? 35Pilato respondió: ¿Yo soy judío? Tu nación y los principales sacerdotes te entregaron a mí. ¿Qué hiciste? 36Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si fuera de este mundo, mis servidores lucharían para que no fuera entregado a los judíos. Pero ahora mi reino no es de aquí. 37Entonces Pilato le preguntó: ¿Así que Tú eres un rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Yo para esto nací y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la Verdad. Todo el que es de la Verdad escucha mi voz. 38Pilato le preguntó: ¿Qué es verdad? Después de decir esto, salió otra vez a los judíos y les dijo: Yo no hallo delito en Él. 39Pero es costumbre de ustedes que les suelte a uno en la Pascua. ¿Quieren, pues, que les suelte al Rey de los judíos? 40Entonces gritaron otra vez: ¡No a Éste, sino a Barrabás! Barrabás era un bandido.

En la biblioteca

Lo que hay publicado sobre este capítulo.

Devocionales

Palabra de Dios para ti. © 2020 Asociación Bíblica Latinoamericana. Licencia Creative Commons Atribución 4.0. Fuente.

Otras versiones, en sitios externos:RVR1960 · NVI · LBLA · NTV