30 de enero
Mañana
2 Samuel 5:24«Y cuando oyeres un estruendo que irá por las copas de los morales, entonces te moverás»Los miembros de la Iglesia de Cristo deben ser muy dados a la oración, buscando siempre que la unción del Santo repose sobre sus corazones, para que venga el reino de Cristo y «sea hecha su voluntad, como en el cielo, así también en la tierra»; pero hay tiempos en que Dios parece favorecer de manera especial a Sion; tales sazones deben ser para ellos como «un estruendo que irá por las copas de los morales». Entonces debemos ser doblemente dados a la oración, doblemente fervientes, forcejeando ante el trono más de lo que acostumbrábamos. La acción ha de ser entonces pronta y vigorosa. La marea sube: ahora rememos varonilmente hacia la orilla. ¡Oh, que tengamos derramamientos pentecostales y labores pentecostales! Cristiano, en ti mismo hay tiempos en que oyes «un estruendo que irá por las copas de los morales». Tienes un poder peculiar en la oración; el Espíritu de Dios te da gozo y alegría; la Escritura se te abre; las promesas te son aplicadas; andas en la luz del rostro de Dios; tienes una libertad y una soltura peculiares en la devoción, y una comunión con Cristo más estrecha de la que acostumbrabas. Ahora, en tales períodos gozosos, cuando oyes «un estruendo que irá por las copas de los morales», es el tiempo de moverte; ahora es el tiempo de deshacerte de cualquier hábito malo, mientras Dios el Espíritu ayuda en tus flaquezas. Tiende tu vela; pero recuerda lo que a veces cantas:
Yo solo puedo tender la vela; ¡Tú! ¡Tú! has de soplar el viento propicio.
Tan solo asegúrate de tener la vela tendida. No pierdas el viento por falta de preparación para recibirlo. Busca la ayuda de Dios, para que seas más ferviente en el deber cuando seas hecho más fuerte en la fe; para que seas más constante en la oración cuando tengas más libertad ante el trono; para que seas más santo en tu manera de vivir mientras vivas más estrechamente con Cristo.
Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la mañana
Tarde
Efesios 1:11«en quien asimismo tuvimos suerte»Cuando Jesús se dio a sí mismo por nosotros, nos dio todos los derechos y privilegios que venían con él mismo; de modo que ahora, aunque como Dios eterno tiene derechos esenciales que ninguna criatura puede osar reclamar, sin embargo, como Jesús, el Mediador, la cabeza federal del pacto de gracia, no tiene heredad aparte de nosotros. Todas las consecuencias gloriosas de su obediencia hasta la muerte son las riquezas conjuntas de todos los que están en él, y en cuyo favor él cumplió la voluntad divina. Mira: entra en la gloria, pero no para sí solo, porque escrito está: «Donde entró por nosotros [como] precursor Jesús». Hebreos 6:20. ¿Está él de pie en la presencia de Dios? «se presenta ahora por nosotros en la presencia de Dios». Hebreos 9:24. Considera esto, creyente. No tienes derecho al cielo en ti mismo: tu derecho reside en Cristo. Si eres perdonado, es por su sangre; si eres justificado, es por su justicia; si eres santificado, es porque de Dios él te ha sido hecho santificación; si has de ser guardado de caer, será porque eres preservado en Cristo Jesús; y si al fin eres perfeccionado, será porque eres completo en él. Así Jesús es magnificado, porque todo es en él y por él; así la herencia se nos hace cierta, porque es obtenida en él; así cada bendición es más dulce, y aun el cielo mismo más brillante, porque es Jesús, nuestro Amado, «en quien» hemos obtenido todo. ¿Dónde está el hombre que pueda estimar nuestra porción divina? Pesa las riquezas de Cristo en balanzas, y su tesoro en pesas, y luego pretende contar los tesoros que pertenecen a los santos. Alcanza el fondo del mar de gozo de Cristo, y luego espera entender la dicha que Dios ha preparado para los que le aman. Salta por encima de los límites de las posesiones de Cristo, y luego sueña con un límite para la hermosa herencia de los escogidos. «todo es vuestro, porque vosotros sois de Cristo, y Cristo es de Dios.»
Charles H. Spurgeon, Mañana y tarde. Dominio público. Fuente original de la tarde