Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento
Zacarías 9
1La carga de la palabra del SEÑOR en la tierra de Hadrac, y de Damasco su reposo: cuando los ojos de los hombres y de todas las tribus de Israel [se vuelvan] al SEÑOR. 2Y también Hamat tendrá término en ella; Tiro y Sidón, aunque muy sabia sea. 3Bien que Tiro se edificó fortaleza, y amontonó plata como polvo, y oro como lodo de las calles, 4He aquí, el SEÑOR la empobrecerá, y herirá en el mar su fortaleza, y ella será consumida de fuego. 5Ascalón verá, y temerá; Gaza también, y se dolerá en gran manera: asimismo Ecrón, porque su expectativa será confundida; y de Gaza perecerá el rey, y Ascalón no será habitada. 6Y habitará en Asdod un extranjero, y yo talaré la soberbia de los filisteos; 7Y quitaré sus sangres de su boca, y sus abominaciones de sus dientes, y quedarán ellos también para nuestro Dios, y serán como capitanes en Judá, y Ecrón como el jebuseo. 8Y seré real de ejército a mi casa, a causa del que va y del que viene: y no pasará más sobre ellos angustiador; porque ahora miré con mis ojos. 9Alégrate mucho, oh hija de Sión; da voces de júbilo, oh hija de Jerusalem: he aquí, tu Rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, y sobre un pollino hijo de asna. 10Y de Efraím destruiré los carros, y los caballos de Jerusalem; y los arcos de guerra serán quebrados: y hablará paz a las gentes; y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra. 11Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos del aljibe en que no hay agua. 12Tornaos a la fortaleza, oh presos de esperanza: hoy también os anuncio que os daré doblado. 13Porque entesado he para mí a Judá [como] arco, henchí a Efraím; y despertaré tus hijos, oh Sión, contra tus hijos, oh Grecia, y te pondré como espada de valiente. 14Y el SEÑOR será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago: y el Señor DIOS tocará trompeta, e irá como torbellinos del sur. 15El SEÑOR de los ejércitos los amparará, y ellos devorarán, y sujetarán a las piedras de la honda, y beberán, y harán estrépito como [tomados] del vino; y se llenarán como cuenco, o como los lados del altar. 16Y los salvará en aquel día el SEÑOR su Dios como a rebaño de su pueblo: porque serán engrandecidos en su tierra como piedras de corona. 17Porque ¡cuánta es su bondad, y cuánta su hermosura! El trigo alegrará a los mancebos, y el vino a las doncellas.
Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.
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