Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Zacarías 1

21 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1En el mes octavo, en el año segundo de Darío, vino la palabra del SEÑOR a Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo el profeta, diciendo: 2Enojóse el SEÑOR con ira contra vuestros padres. 3Por lo tanto diles a ellos: Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos: Volveos a mí, dice el SEÑOR de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho el SEÑOR de los ejércitos. 4No seáis como vuestros padres, a los cuales dieron voces los primeros profetas, diciendo: Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos: Volveos ahora de vuestros malos caminos, y [de] vuestras malas obras: pero no escucharon, ni me atendieron, dice el SEÑOR. 5Vuestros padres, ¿dónde [están]? y los profetas ¿han de vivir para siempre? 6Pero mis palabras y mis estatutos que mandé a mis siervos los profetas, ¿no alcanzaron a vuestros padres? Y se volvieron ellos y dijeron: Como el SEÑOR de los ejércitos pensó tratarnos conforme a nuestros caminos, y conforme a nuestras obras, así lo hizo con nosotros. 7A los veinticuatro del mes undécimo, que [es] el mes de Sebat, en el año segundo de Darío, vino la palabra del SEÑOR a Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo el profeta, diciendo: 8Vi de noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo bermejo, el cual estaba entre los mirtos que [había] en la hondura; y detrás de él [había] caballos bermejos, overos, y blancos. 9Entonces dije: ¿Qué [son] éstos, señor mío? Y díjome el ángel que hablaba conmigo: Yo te enseñaré qué [son] éstos. 10Y aquel varón que estaba entre los mirtos respondió, y dijo: Éstos [son los] que el SEÑOR ha enviado a recorrer la tierra. 11Y ellos respondieron a aquel ángel del SEÑOR que estaba entre los mirtos, y dijeron: Hemos recorrido la tierra, y he aquí toda la tierra está reposada y quieta. 12Y respondió el ángel del SEÑOR, y dijo: Oh SEÑOR de los ejércitos, ¿hasta cuándo no tendrás piedad de Jerusalem, y de las ciudades de Judá, con las cuales has estado airado por espacio de setenta años? 13Y el SEÑOR respondió al ángel que hablaba conmigo, [con] buenas palabras [y] palabras consoladoras. 14Y díjome el ángel que hablaba conmigo: Clama diciendo: Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos: Celé a Jerusalem y a Sión con gran celo: 15Y con grande enojo estoy airado contra las gentes [que están] reposadas; porque yo estaba enojado un poco, y ellos ayudaron para la aflicción. 16Por tanto, así dice el SEÑOR: Yo me he vuelto a Jerusalem con misericordias; en ella será edificada mi casa, dice el SEÑOR de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalem. 17Clama aún, diciendo: Así dice el SEÑOR de los ejércitos: Aún serán ensanchadas mis ciudades por la prosperidad; y aún consolará el SEÑOR a Sión, y escogerá todavía a Jerusalem. 18Después alcé mis ojos, y miré, y he aquí cuatro cuernos. 19Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué [son] éstos? Y respondióme: Éstos [son] los cuernos que aventaron a Judá, a Israel, y a Jerusalem. 20Mostróme luego el SEÑOR cuatro carpinteros. 21Entonces yo dije: ¿Qué vienen éstos a hacer? Y él habló, diciendo: Éstos [son] los cuernos que dispersaron a Judá, tanto que ninguno alzó su cabeza; mas éstos han venido para hacerlos temblar, para derribar los cuernos de los gentiles, que alzaron [su] cuerno sobre la tierra de Judá para dispersarla.

En la biblioteca

Lo que hay publicado sobre este capítulo.

Devocionales

Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.

Otras versiones, en sitios externos:RVR1960 · NVI · LBLA · NTV