Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Salmos 44

26 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos. 2Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste a ellos; afligiste los pueblos, y los arrojaste. 3Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos. 4Tú, oh Dios, eres mi rey: manda saludes a Jacob. 5Por medio de ti sacudiremos a nuestros enemigos: En tu nombre atropellaremos a nuestros adversarios. 6Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará. 7Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado a los que nos aborrecían. 8En Dios nos gloriaremos todo tiempo, y para siempre loaremos tu nombre. Selah. 9Pero [nos] has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales con nuestros ejércitos. 10Nos hiciste retroceder del enemigo, y saqueáron[nos] para sí los que nos aborrecían. 11Pusístenos como a ovejas para comida, y esparcístenos entre las gentes. 12Has vendido tu pueblo a cambio de nada, y no pujaste en sus precios. 13Pusístenos por vergüenza a nuestros vecinos, por escarnio y por burla a los que nos rodean. 14Pusístenos por proverbio entre las gentes, por movimiento de cabeza en los pueblos. 15Cada día mi vergüenza está delante de mí, y cúbreme la confusión de mi rostro, 16Por la voz del que [me] vitupera y deshonra, por razón del enemigo y del que se venga. 17Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado a tu pacto. 18No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos. 19Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte, 20Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, o alzado nuestras manos a dios ajeno, 21¿No demandaría Dios esto? porque él conoce los secretos del corazón. 22Sí, por tu causa nos matan cada día; somos contados como ovejas para el matadero. 23Despierta; ¿por qué duermes, oh Señor? Despierta, no te alejes para siempre. 24¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra? 25Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra. 26Levántate para ayudarnos, y redímenos por tu misericordia.

Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.

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