Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento
Salmos 3
1Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo. ¡Señor, cuánto se han aumentado mis enemigos! muchos se levantan contra mí. 2Muchos [hay] que dicen de mi alma, No [hay] para él ayuda en Dios. Selah. 3Pero tú, oh SEÑOR, [eres] escudo para mí: mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. 4Con mi voz clamé al SEÑOR, y él me oyó de su monte santo. Selah. 5Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque el SEÑOR me sostuvo. 6No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren cerco contra mí. 7Levántate, oh SEÑOR; sálvame, Dios mío: porque tú heriste a todos mis enemigos [en] la quijada; los dientes de los impíos quebrantaste. 8La salvación [pertenece] al SEÑOR: sobre tu pueblo [es] tu bendición. Selah.
Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.
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