Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento
Proverbios 29
1El hombre que reprendido muchas veces endurece [su] cerviz, de repente será destruido, y sin remedio. 2Cuando los justos están en autoridad, el pueblo se alegra: mas cuando domina el impío, el pueblo gime. 3EEl que ama la sabiduría, alegra a su padre: mas el que es compañero de rameras, desperdicia [su] sustancia. 4El rey por el juicio establece la tierra: mas el que recibe regalos la destruirá. 5El hombre que lisonjea a su prójimo, red tiende delante de sus pasos. 6En la prevaricación del hombre malo [hay] lazo: mas el justo cantará y se alegrará. 7Conoce el justo la causa de los pobres: [mas] el impío no entiende sabiduría. 8Los hombres escarnecedores enlazan la ciudad: mas los sabios apartan la ira. 9[Si] el hombre sabio contendiere con el necio, que se enoje o que se ría, no [tendrá] reposo. 10Los hombres sanguinarios aborrecen al recto: mas los justos procuran su alma. 11El necio revela todo lo que hay en su mente; mas el sabio lo guarda hasta después. 12Si el gobernante presta atención a la palabra mentirosa, todos sus siervos [son] impíos. 13El pobre y el usurero se encontraron: el SEÑOR alumbra los ojos de ambos. 14El rey que juzga fielmente a los pobres, su trono será establecido para siempre. 15La vara y la corrección dan sabiduría: mas el muchacho dejado [a sí mismo], avergonzará a su madre. 16Cuando los impíos se multiplican, mucha es la transgresión; mas los justos verán la caída de ellos. 17Corrige a tu hijo, y te dará descanso, sí, dará deleite a tu alma. 18Donde no [hay] visión el pueblo perece: mas el que guarda la ley, [es] bienaventurado. 19El siervo no será corregido por palabras: porque aunque entienda, no responderá. 20¿Has visto hombre ligero en sus palabras? más esperanza [hay] del necio que de él. 21El que delicadamente cría a su siervo desde su niñez, a la postre éste vendrá a ser [su] hijo. 22El hombre iracundo levanta contiendas; y el furioso abunda en transgresión. 23La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra. 24El compañero del ladrón aborrece su propia alma; pues oye la maldición, y no [lo] denuncia. 25El temor del hombre pondrá lazo: mas el que confía en el SEÑOR estará seguro. 26Muchos buscan el favor del príncipe: mas del SEÑOR [viene] el juicio de [cada] uno. 27Abominación [es] a los justos el hombre inicuo; y el de caminos rectos [es] abominación al impío.
Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.
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