Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Proverbios 23

35 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Cuando te sentares a comer con algún gobernante, considera bien lo que [está] delante de ti; 2Y pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito. 3No codicies sus manjares delicados, porque [es] pan engañoso. 4No trabajes por ser rico; cesa de tu propia sabiduría. 5¿Has de poner tus ojos en las [riquezas], siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo. 6No comas pan de [hombre de] mal ojo, ni codicies sus manjares: 7Porque como piensa en su corazón, tal [es] él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no [está] contigo. 8Vomitarás la parte que tú comiste, y perderás tus suaves palabras. 9No hables a oídos del necio; porque menospreciará la sabiduría de tus palabras. 10No remuevas el término antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos: 11Porque su redentor [es] poderoso, el cual juzgará la causa de ellos contra ti. 12Aplica tu corazón a la instrucción, y tus oídos a las palabras de conocimiento. 13No rehuses la corrección del muchacho: [porque] si lo hirieres con vara, no morirá. 14Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno. 15Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también a mí se me alegrará el corazón; 16Mis entrañas también se alegrarán, cuando tus labios hablaren cosas rectas. 17No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes [persevera] en el temor del SEÑOR todo tiempo: 18Porque ciertamente hay fin, y tu expectativa no será cortada. 19Oye tú, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino. 20No estés con los bebedores de vino, ni con los comilones de carne: 21Porque el borracho y el glotón empobrecerán: y el sueño hará vestir [al hombre] vestiduras rotas. 22Escucha a tu padre, que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. 23Compra la verdad, y no [la] vendas; [también] la sabiduría, la instrucción, y el entendimiento. 24Mucho se regocijará el padre del justo: y el que engendra a un [niño] sabio se gozará con él. 25Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró. 26Hijo mío, dame tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos. 27Porque sima profunda [es] la ramera, y pozo angosto la mujer extraña. 28También ella, como robador, acecha, y multiplica entre los hombres los prevaricadores. 29¿Para quién será el ay? ¿para quién la tristeza? ¿para quién las rencillas? ¿para quién las quejas? ¿para quién las heridas sin causa? ¿para quién lo amoratado de los ojos? 30Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. 31No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa, [cuando] se mueve suavemente; 32[Mas] al fin como serpiente pica, y como áspid da dolor: 33Tus ojos mirarán a las mujeres extrañas, y tu corazón hablará perversidades. 34Y serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. 35[Y dirás]: Hiriéronme, y no me dolió; azotáronme, y no lo sentí; ¿cuándo despertaré? aun lo tornaré a buscar.

Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.

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