Valera 1602 Purificada · Nuevo Testamento

Marcos 15

47 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1E Inmediatamente por la mañana, habiendo hecho consejo los sumos sacerdotes con los ancianos, y los escribas, y todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y [le] entregaron a Pilato. 2Y le preguntó Pilato: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiendo él, le dijo: Tú [lo] dices. 3Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes de muchas cosas: mas él no respondió nada. 4Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes nada? Mira de cuántas cosas atestiguan contra ti. 5Mas Jesús ni aun con eso respondió; de manera que Pilato se maravillaba. 6Ahora en [el día de] la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. 7Y había [uno] que se llamaba Barrabás, el cual estaba preso con los sediciosos, que habían cometido homicidio en una sedición. 8Y la multitud, dando voces, comenzó a pedir [que les hiciese] como siempre les había hecho. 9Mas Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 10Porque él sabía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes. 11Mas los principes de los sacerdotes incitaron a la multitud, que les soltase antes a Barrabás. 12Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? 13Y ellos volvieron a dar voces: Crucifícale. 14Mas Pilato les decía: ¿Pues, qué mal ha hecho? Y ellos daban mayores voces: Crucifícale. 15Y Pilato, queriendo contentar al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotar[le], para que fuese crucificado. 16Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, que es el Pretorio; y convocaron toda la cohorte, 17Y le visten de púrpura, y le ponen una corona tejida de espinas; 18Y comenzaron a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 19Y le herían su cabeza con una caña, y escupían en él, e hincando las rodillas, le adoraban. 20Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron de la púrpura, y le vistieron sus propias vestiduras; y le sacan para crucificarle. 21Y constriñeron a uno que pasaba, Simón cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz. 22Y le llevan al lugar de Gólgota, que interpretado es: Lugar de la Calavera. 23Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no [lo] tomó. 24Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestiduras, echando suertes sobre ellas, qué llevaría cada uno. 25Y era la hora tercera, y le crucificaron. 26Y el título escrito de su causa era, EL REY DE LOS JUDÍOS. 27Y crucificaron con él dos ladrones, uno a su mano derecha, y otro a su mano izquierda. 28Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los transgresores fue contado. 29Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! Tú que destruyes el templo de Dios, y en tres días [lo] edificas: 30Sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz. 31Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. 32Que el Cristo, el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban. 33Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora novena. 34Y a la hora novena, exclamó Jesús a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que interpretado, es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 35Y oyéndo[lo] unos de los que estaban de pie allí, decían: He aquí, a Elías llama. 36Y corrió uno, e hinchiendo de vinagre una esponja, y poniéndo[la] en una caña, le dio de beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías a quitarle. 37Mas Jesús, dando una grande voz, expiró. 38Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba a abajo. 39Y cuando el centurión que estaba de pie delante de él, vio que expiró así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios. 40Y también estaban [algunas] mujeres mirando de lejos: entre las cuales era María Magdalena, y María madre de Jacobo el menor y de Joses, y Salomé; 41(Las cuales también, cuando él estaba en Galilea, le seguían, y le servían;) y otras muchas que juntamente con él habían subido a Jerusalem. 42Y cuando fue la tarde, porque era la preparación, esto es, el día antes del sábado, 43José de Arimatea, consejero noble, que también él esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 44Y Pilato se maravilló, si ya fuese muerto; y llamando a [sí] al centurión, le preguntó, si era ya muerto. 45Y cuando [lo] supo del centurión, dio el cuerpo a José. 46Y él compró una sábana, y bajándole, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro cavado en una roca; y revolvió una piedra a la puerta del sepulcro. 47Y María Magdalena, y María [madre] de Joses, miraban dónde le ponían.

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