Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Levítico 13

59 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Y Habló el SEÑOR a Moisés y a Aarón, diciendo: 2Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, o postilla, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne [como] llaga de lepra, será traído a Aarón el sacerdote, o a uno de los sacerdotes sus hijos: 3Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: y [cuando] el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la piel de la carne, llaga de lepra [es]; y el sacerdote le reconocerá, y le pronunciará inmundo. 4Y si en la piel de su carne [hubiere] mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la piel, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará [al llagado] por siete días; 5Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y he aquí, [si] la llaga a su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá a encerrar por otros siete días. 6Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y [si] parece [haberse] oscurecido la llaga, [y] que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote le pronunciará limpio: [era] postilla; y lavará sus vestiduras, y será limpio. 7Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fue mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote: 8Y [si] reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote le pronunciará inmundo: [es] lepra. 9Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote; 10Y el sacerdote mirará, y [si] pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo a blanco, y se descubre asimismo la carne viva, 11Lepra [es] envejecida en la piel de su carne; y le pronunciará inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque [es] inmundo. 12Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel [del llagado] desde su cabeza hasta sus pies, a toda vista de ojos del sacerdote; 13Entonces el sacerdote le reconocerá; y he aquí, [si] la lepra hubiere cubierto toda su carne, le pronunciará limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él [es] limpio. 14Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo. 15Y el sacerdote mirará la carne viva, y le pronunciará inmundo. Es inmunda la carne viva: [es] lepra. 16Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote; 17Y el sacerdote mirará, y he aquí, [si] la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote le pronunciará limpio [al que tenía] la llaga, y [será] limpio. 18Y cuando en la carne, [aún] en su piel, hubiere llaga, y se sanare, 19Y sucediere en el lugar de la llaga tumor blanco, o mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote: 20Y cuando el sacerdote lo mirare, he aquí, si está más baja que su piel y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote le pronunciará inmundo: [es] llaga de lepra que se originó en la llaga. 21Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días: 22Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote le pronunciará inmundo: [es] llaga. 23Pero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, [es] la costra de la llaga; y el sacerdote le pronunciará limpio. 24Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza o blanca, 25El sacerdote la mirará; y he aquí, [si] el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere [estar] más hundida que la piel, [es] lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote le pronunciará inmundo, por [ser] llaga de lepra. 26Mas si el sacerdote la mirare, y he aquí, no [pareciere] en la mancha pelo blanco, ni [estuviere] más baja que la piel, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días; 27Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: y si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote le pronunciará inmundo: [es] llaga de lepra. 28Y si la mancha se estuviere en su lugar, [y] no se hubiere extendido en la piel, sino que [está] oscura, hinchazón es de la quemadura: el sacerdote le pronunciará limpio; que señal de la quemadura [es]. 29Si un hombre o una mujer tuviere una llaga sobre la cabeza o en la barba, 30Entonces el sacerdote mirará la llaga; y he aquí, si pareciere [estar] más profunda que la piel, y el pelo en ella fuera amarillo [y] adelgazado, entonces el sacerdote le pronunciará inmundo: es tiña, [es] lepra de la cabeza o de la barba. 31Y si el sacerdote mirare la llaga de la tiña, y he aquí, no pareciere [estar] más profunda que la piel, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días: 32Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y he aquí, [si] la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo amarillo, ni pareciere la tiña más profunda que la piel, 33Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote [al que tiene] la tiña por otros siete días. 34Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y he aquí, [si] la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere [estar] más profunda que la piel, el sacerdote le pronunciará limpio; y lavará sus vestiduras, y será limpio. 35Pero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su limpieza, 36Entonces el sacerdote la mirará; y he aquí, [si] la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillo, [es] inmundo. 37Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y [que] ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él [está] limpio, y el sacerdote le pronunciará limpio. 38Asimismo el hombre o mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, [aún] manchas blancas, 39El sacerdote mirará: y he aquí, [si] en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine [que] brotó en la piel, [está] limpia la persona. 40Y el hombre cuyo pelo ha caído, él [es] calvo; [pero] limpio [es]. 41Y él que tiene su pelo caído de la parte de su cabeza hacia su faz, calvo por delante es: [pero] limpio [es]. 42Mas cuando en la calva o en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra [es] que brota en su calva o en su antecalva. 43Entonces el sacerdote lo mirará, y he aquí, [si pareciere] la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva o en su antecalva, como el parecer de la lepra de la piel de la carne, 44Leproso es, [es] inmundo; el sacerdote le pronunciará muy inmundo; en su cabeza [tiene] su llaga. 45Y el leproso en quien [hubiere] llaga, sus vestiduras serán deshechas y su cabeza descubierta, y embozado proclamará: ¡Inmundo! ¡inmundo! 46Todos los días que la llaga [estuviere] en él, [será] inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real [será] su morada. 47Y cuando en la vestidura hubiere plaga de lepra, [sea] en vestidura de lana, o en vestidura de lino; 48O en estambre o en trama, de lino o de lana, o en piel, o en cualquiera obra de piel; 49Y si la plaga sea verde, o bermeja, en vestidura o en piel, o en estambre, o en trama, o en cualquiera obra de piel; plaga [es] de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote. 50Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará [lo que es] plagado por siete días. 51Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en la vestidura, o estambre, o en la trama, o en piel, [o] en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora [es] la plaga; inmunda [será]. 52Por lo cual, él quemará la vestidura, o estambre o trama, de lana o de lino, o cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es; al fuego será quemada. 53Y si el sacerdote mirare, y he aquí, no pareciere que la plaga se haya extendido en la vestidura, o estambre, o en la trama, o en cualquiera obra de pieles; 54Entonces el sacerdote mandará que laven [la cosa] donde [está] la plaga, y la encerrará otra vez por siete días. 55Y el sacerdote mirará a la plaga, después que fuere lavada y, he aquí, [si] la plaga no ha mudado su color, y la plaga no haya crecido, inmundo [es]; la quemarás en fuego; [es] corrosión penetrante, esté lo raído por dentro o por fuera. 56Mas si el sacerdote la viere, y he aquí, [pareciere] que la plaga se ha oscurecido después que fue lavada, la cortará de la vestidura, o de la piel, o del estambre, o de la trama. 57Y si apareciere más en la vestidura, o estambre, o trama, o en cualquiera cosa de pieles, [es] una [plaga] que extiende, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga. 58Y la vestidura, o estambre, o trama, o cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia. 59Ésta [es] la ley de la plaga de la lepra de la vestidura de lana o de lino, o del estambre, o de la trama, o de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia o por inmunda.

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