Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Jeremías 29

32 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Y Éstas [son] las palabras de la carta que Jeremías profeta envió de Jerusalem a los ancianos que habían quedado de los transportados cautivos, y a los sacerdotes y profetas, y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalem a Babilonia: 2(Después que salió el rey Jeconías y la reina, y los del palacio, y los príncipes de Judá y de Jerusalem, y los artífices, y los ingenieros de Jerusalem;) 3Por mano de Elasa hijo de Safán, y de Jemarías hijo de Hil-quías, (los cuales envió Sedequías rey de Judá a Babilonia, a Nabucodonosor rey de Babilonia,) diciendo: 4Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalem a Babilonia: 5Edificad casas, y morad; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos; 6Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad esposas a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que paran hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os hagáis pocos. 7Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice ser llevados cautivos, y rogad por ella al SEÑOR; porque en su paz tendréis vosotros paz. 8Porque así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni miréis a vuestros sueños que soñáis. 9Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre: no los envié, ha dicho el SEÑOR. 10Porque así dijo el SEÑOR: Cuando en Babilonia se cumplieren los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para tornaros a este lugar. 11Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el SEÑOR, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12Entonces me invocaréis, e iréis y oraréis a mí, y yo os oiré: 13Y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. 14Y seré hallado de vosotros, dice el SEÑOR, y tornaré vuestra cautividad, y os juntaré de todas las naciones, y de todos los lugares adonde os arrojé, dice el SEÑOR; y os haré volver al lugar de donde os hice ser llevados. 15Mas habéis dicho: el SEÑOR nos ha suscitado profetas en Babilonia. 16Así ha dicho el SEÑOR, del rey que está sentado sobre el trono de David, y de todo el pueblo que mora en esta ciudad, de vuestros hermanos que no salieron con vosotros en cautiverio; 17Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos: He aquí envío yo contra ellos espada, hambre, y pestilencia, y pondrélos como los malos higos, que de malos no se pueden comer. 18Y perseguirélos con espada, con hambre y con pestilencia; y darélos por escarnio a todos los reinos de la tierra, por maldición y por espanto, y por silbo y por afrenta a todas las naciones a las cuales los habré arrojado; 19Porque no oyeron mis palabras, dice el SEÑOR, que les envié por mis siervos los profetas, madrugando en enviarlos; y no habéis escuchado, dice el SEÑOR. 20Oíd pues la palabra del SEÑOR, vosotros todos los del cautiverio que eché de Jerusalem a Babilonia. 21Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de Acab hijo de Colías, y acerca de Sedequías hijo de Maasías, quienes os profetizan en mi nombre falsamente: He aquí los entrego yo en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y él los herirá delante de vuestros ojos; 22Y todos los cautivos de Judá que están en Babilonia, tomarán de ellos maldición, diciendo: Póngate el SEÑOR como a Sedequías y como a Acab, los cuales asó al fuego el rey de Babilonia. 23Porque hicieron maldad en Israel, y cometieron adulterio con las esposas de sus prójimos, y falsamente hablaron en mi nombre palabra que no les mandé; lo cual yo sé, y soy testigo, dice el SEÑOR. 24Y a Semaías de Nehelam hablarás, diciendo: 25Así habló el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Por cuanto enviaste letras en tu nombre a todo el pueblo que está en Jerusalem, y a Sofonías sacerdote hijo de Maasías, y a todos los sacerdotes, diciendo: 26El SEÑOR te ha puesto por sacerdote en lugar de Joiada sacerdote, para que presidáis en la casa del SEÑOR sobre todo hombre furioso y profetizante, poniéndolo en el calabozo y en el cepo. 27¿Por qué pues no has ahora reprendido a Jeremías de Anatot, que os profetiza [falsamente?] 28Porque por eso nos envió a decir en Babilonia: Largo va [el cautiverio]: edificad casas, y morad; plantad huertos, y comed el fruto de ellos. 29Y Sofonías sacerdote había leído esta carta a oídos de Jeremías profeta. 30Y vino la palabra del SEÑOR a Jeremías, diciendo: 31Envía a decir a toda la transmigración: Así ha dicho el SEÑOR de Semaías de Nehelam: Porque os profetizó Semaías, y yo no lo envié, y os hizo confiar en mentira: 32Por tanto, así ha dicho el SEÑOR: He aquí que yo visito sobre Semaías de Nehelam, y sobre su generación: no tendrá varón que more entre este pueblo, ni verá aquel bien que haré yo a mi pueblo, dice el SEÑOR: porque contra el SEÑOR ha hablado rebelión.

Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.

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