Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Isaías 48

22 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Oíd esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de Israel, los que salieron de las aguas de Judá, los que juran en el nombre del SEÑOR, y hacen memoria del Dios de Israel, mas no en verdad ni en justicia: 2Porque de la santa ciudad se nombran, y en el Dios de Israel confían: su nombre, el SEÑOR de los ejércitos. 3Lo que pasó, ya antes lo dije; y de mi boca salió; publiquélo, hícelo presto, y vino a ser. 4Porque conozco que eres duro, y nervio de hierro tu cerviz, y tu frente de latón, 5Díjetelo ya días há; antes que viniese te lo enseñé, porque no dijeses: Mi ídolo lo hizo, mis estatuas de escultura y de fundición mandaron estas cosas. 6Oístelo, vístelo todo; ¿y no lo anunciaréis vosotros? Ahora pues te he hecho oír nuevas y ocultas cosas que tú no sabías. 7Ahora han sido creadas, no en días pasados; ni antes de este día las habías oído, porque no digas: He aquí que yo lo sabía. 8Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oreja; porque sabía que desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre. 9Por amor de mi nombre dilataré mi furor, y para alabanza mía te daré largas, para no talarte. 10He aquí te he purificado, y no como a plata; hete escogido en horno de aflicción. 11Por mí, por amor de mí lo haré, para que no sea amancillado [mi nombre], y mi honra no la daré a otro. 12Oyeme, Jacob, y [tú,] Israel, llamado de mí: Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero. 13Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; en llamándolos yo, comparecen juntos. 14Juntaos todos vosotros, y oíd. ¿Quién hay entre ellos que anuncie estas cosas? el SEÑOR lo amó, el cual ejecutará su voluntad en Babilonia, y su brazo en los caldeos. 15Yo, yo hablé, y le llamé, y le traje; por tanto será prosperado su camino. 16Allegaos a mí, oíd esto; desde el principio no hablé en escondido; desde que la cosa se hizo, estuve allí: y ahora el Señor DIOS me envió, y su Espíritu. 17Así ha dicho el SEÑOR, Redentor tuyo, el Santo de Israel; Yo el SEÑOR Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que andas. 18¡Oh qué hubieras tú atendido a mis mandamientos! fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. 19Fuera como la arena tu simiente, y los renuevos de tus entrañas como las pedrezuelas de ella; nunca su nombre fuera cortado, ni raído de mi presencia. 20Salid de Babilonia, huid de entre los caldeos; dad nuevas de esto con voz de alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra: decid: Redimió el SEÑOR a Jacob su siervo. 21Y no tuvieron sed cuando los llevó por los desiertos; hízoles correr agua de la roca; cortó la roca, y corrieron aguas. 22No hay paz para los malos, dijo el SEÑOR.

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