Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

Génesis 3

24 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Ahora la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer 3Mas del fruto del árbol que [está] en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis. 4Entonces la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis; 5Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. 6Y cuando vio la mujer que el árbol [era] bueno para comer, y que [era] agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 8Y oyeron la voz del SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su esposa de la presencia del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto. 9Y llamó el SEÑOR Dios a Adam, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. 11Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12Y el hombre respondió: La mujer que me diste para estar conmigo me dio del árbol, y yo comí. 13Entonces el SEÑOR Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 14Y el SEÑOR Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida: 15Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta [simiente] te herirá [en] la cabeza, y tú le herirás [en] el calcañar. 16A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y a tu marido [será] tu deseo, y él se enseñoreará de ti. 17Y a Adam dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita [será] la tierra por tu causa; con dolor comerás [de] ella todos los días de tu vida; 18Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo; 19En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo [eres], y al polvo serás tornado. 20Y llamó Adam el nombre de su esposa, Eva; por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 21Y el SEÑOR Dios hizo a Adam y a su esposa túnicas de pieles, y vistiólos. 22Y dijo el SEÑOR Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre: 23Y sacólo el SEÑOR Dios del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. 24Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía a todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

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