Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento
Éxodo 15
1Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico al SEÑOR, y hablaron, diciendo: Cantaré yo al SEÑOR, porque él ha triunfado gloriosamente, echando en el mar al caballo y al que en él subía. 2El SEÑOR [es] mi fortaleza y mi canción, y él se ha hecho mi salvación: él [es] mi Dios, y le prepararé una habitación; Dios de mi padre, y a él exaltaré. 3El SEÑOR [es] varón de guerra; el SEÑOR [es] su nombre. 4Los carros de Faraón y a su ejército él echó en el mar; y sus escogidos príncipes fueron ahogados en el mar Bermejo. 5Los abismos los cubrieron; como piedra se hundieron a los profundos. 6Tu diestra, oh SEÑOR, es hecha gloriosa en fortaleza; tu diestra, oh SEÑOR, ha quebrantado al enemigo. 7Y con la grandeza de tu excelencia has trastornado a los que se levantaron contra ti: enviaste tu furor; [el cual] los tragó como a hojarasca. 8Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; paráronse las corrientes como en un montón; [y] los abismos se cuajaron en medio del mar. 9El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; mi alma se henchirá de ellos; Sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano. 10Soplaste con tu viento, cubriólos el mar: hundiéronse como plomo en las vehementes aguas. 11¿Quién [es] como tú, Oh SEÑOR, entre los dioses? ¿Quién [es] como tú, glorioso en santidad, temeroso [en] loores, haciendo maravillas? 12Extendiste tu diestra; la tierra los tragó. 13Condujiste en tu misericordia a este pueblo, al cual redimiste; [lo] guiaste con tu fortaleza a tu habitación de santidad. 14Oiránlo los pueblos, [y] temblarán; apoderarse ha dolor de los moradores de Palestina. 15Entonces los príncipes de Edom se turbarán; a los fuertes de Moab los ocupará temblor; desleírse han todos los moradores de Canaán. 16Caerá sobre ellos temblor y espanto; por la grandeza de tu brazo enmudecerán como una piedra; hasta que haya pasado tu pueblo, oh SEÑOR, hasta que haya pasado este pueblo que tú compraste. 17Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has aparejado, oh SEÑOR; [en] el Santuario, oh SEÑOR, [que] tus manos han establecido. 18El SEÑOR reinará por y para siempre. 19Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y el SEÑOR volvió las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos de Israel fueron en [tierra] seca por medio del mar. 20Y Miriam la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas: 21Y Miriam les respondía: Cantad al SEÑOR; porque él ha triunfado gloriosamente, echando en el mar al caballo, y al que en él subía. 22Así Moisés trajo a Israel del mar Bermejo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. 23Y cuando llegaron a Mara, no pudieron beber las aguas de Mara, porque [eran] amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. 24Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, diciendo: ¿Qué hemos de beber? 25Y Moisés clamó al SEÑOR; y el SEÑOR le mostró un árbol, [el cual] metídolo que hubo dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; 26Y dijo: Si oyeres atentamente la voz del SEÑOR tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo [soy] el SEÑOR que te sana. 27Y vinieron a Elim, donde [había] doce fuentes de aguas, y setenta palmas; y acamparon allí junto a las aguas.
Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.
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