Valera 1602 Purificada · Nuevo Testamento
Apocalipsis 1
1La REVELACIÓN de Cristo Jesús, la cual Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder presto; y [la] significó, enviándo[la] por su ángel a Juan su siervo; 2El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Cristo Jesús, y de todas las cosas que vio. 3Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas que en ella están escritas; porque el tiempo [está] cerca. 4Juan, a las siete iglesias que [están] en Asia: Gracia a vosotros, y paz de él, que es, y que era, y que ha de venir; y de los siete Espíritus que están delante de su trono; 5Y de Cristo Jesús, [que es] el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados en su propia sangre, 6Y nos ha hecho reyes, y sacerdotes para Dios y su Padre: a él la gloria y el dominio por siempre jamás. Amén. 7He aquí, él viene con las nubes, y todo ojo le verá, y [también] los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra se lamentarán por causa de él. Así es, Amén. 8Yo soy el Alfa y el Omega, el principio y el fin, dice el Señor, que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso. 9Yo Juan que también soy vuestro hermano, y participante en la tribulación, y en el reino, y en la paciencia de Cristo Jesús, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios, y por el testimonio de Cristo Jesús. 10Yo fui en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, 11Que decía: Yo soy el Alfa y el Omega, el primero y el postrero: Escribe en un libro lo que ves, y envía[lo] a las siete iglesias que [están] en Asia, a Éfeso, y a Smirna, y a Pérgamo, y a Tiatira, y a Sardis, y a Filadelfia, y a Laodicea. 12Y volvíme para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro; 13Y en medio de los siete candeleros, [uno] semejante al Hijo del hombre vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con un cinto de oro; 14[Y] su cabeza, y [sus] cabellos [eran] blancos como la lana blanca, tan blancos como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; 15Y sus pies semejantes al latón finísimo, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. 16Y tenía en su mano derecha siete estrellas; y de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro [era] resplandeciente como el sol en su fuerza. 17Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas, Yo soy el primero, y el postrero; 18Y el que vivo, y he sido muerto, y he aquí, Yo soy vivo por siempre jamás, Amén; y tengo las llaves del infierno, y de la muerte. 19Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. 20El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas, son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que viste, son las siete iglesias.
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- 6 de diciembre · TardeApocalipsis 1:13
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