Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento
Amós 5
1Oíd esta palabra, porque yo levanto endecha sobre vosotros, casa de Israel. 2Cayó la virgen de Israel, no más podrá levantarse; dejada fue sobre su tierra, no hay quien la levante. 3Porque así ha dicho el Señor DIOS: La ciudad que sacaba mil, quedará con ciento; y la que sacaba ciento, quedará con diez, en la casa de Israel. 4Porque así dice el SEÑOR a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis; 5Y no busquéis a Betel, ni entreis en Gilgal, ni paséis a Beerseba: porque Gilgal será llevada en cautiverio, y Betel será deshecha. 6Buscad al SEÑOR, y vivid; no sea que hienda, como fuego, a la casa de José, y la consuma, sin haber en Betel quien lo apague. 7Los que convierten en ajenjo el juicio, y dejan en tierra la justicia, 8[Miren] al que hace el Arcturo y el Orión, y las tinieblas vuelve en mañana, y hace oscurecer el día en noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra: el SEÑOR es su nombre: 9Que da esfuerzo al despojador sobre el fuerte, y que el despojador venga contra la fortaleza. 10Ellos aborrecieron en la puerta al reprensor, y al que hablaba lo recto abominaron. 11Por tanto, pues que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo; edificasteis casas de sillares, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas. 12Porque sabido he vuestras muchas rebeliones, y vuestros grandes pecados: que afligen al justo, y reciben soborno, y a los pobres en la puerta hacen perder su causa. 13Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo. 14Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así el Señor DIOS de los ejércitos será con vosotros, como decís. 15Aborreced el mal, y amad el bien, y poned juicio en la puerta: quizá el SEÑOR, Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de José. 16Por tanto, así ha dicho el Señor DIOS de los ejércitos, el SEÑOR: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán, ¡Ay! ¡ay! y al labrador llamarán a lloro, y a endecha a los que endechar supieren. 17Y en todas las viñas habrá llanto; porque pasaré por medio de ti, dice el SEÑOR. 18¡Ay de los que desean el día del SEÑOR! ¿para qué queréis este día del SEÑOR? [Será de] tinieblas, y no luz: 19Como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; o si entrare en casa y arrimare su mano a la pared, y le muerda la serpiente. 20¿No será el día del SEÑOR tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor? 21Aborrecí, abominé vuestras fiestas solemnes, y no me darán buen olor vuestras asambleas solemnes. 22Y si me ofreciereis holocaustos y vuestros presentes, no los recibiré; ni miraré a los pacíficos de vuestros engordados. 23Quita de mí la multitud de tus cantares, que no escucharé la melodía de tus instrumentos. 24Antes corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo. 25¿Habéisme ofrecido sacrificios y presentes en el desierto en cuarenta años, casa de Israel? 26Mas llevabais el tabernáculo de vuestro Moloc y Quiún, ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis. 27Hareos pues trasportar más allá de Damasco, ha dicho el SEÑOR, cuyo nombre es Dios de los ejércitos.
Valera 1602 Purificada. © 2007, 2019, 2024 Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia. Reproducción gratuita sin alterar el texto. Fuente.
Otras versiones, en sitios externos:RVR1960 · NVI · LBLA · NTV