Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

2 Crónicas 9

31 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Y Oyendo la reina de Seba la fama de Salomón, vino a Jerusalem con una muy grande compañía, con camellos cargados de aroma, y oro en abundancia, y piedras preciosas, para tentar a Salomón con preguntas difíciles. Y luego que vino a Salomón, habló con él todo lo que en su corazón tenía. 2Pero Salomón le contestó todas sus preguntas: y ninguna cosa quedó que Salomón no le declarase. 3Y viendo la reina de Seba la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, 4Y las viandas de su mesa, y el asiento de sus siervos, y el estado de sus criados, y las vestiduras de ellos, sus maestresalas y sus vestiduras, y su subida por donde subía a la casa del SEÑOR, no quedó más espíritu en ella. 5Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría; 6Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha; porque tú sobrepujas la fama que yo había oído. 7Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos tus siervos, que están siempre delante de ti, y oyen tu sabiduría. 8El SEÑOR tu Dios sea bendito, el cual se ha agradado en ti para ponerte sobre su trono por rey del SEÑOR tu Dios: por cuanto tu Dios amó a Israel para establecerlo por siempre, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia. 9Y dio al rey ciento y veinte talentos de oro, y gran copia de aromas, y piedras preciosas: nunca hubo tales aromas como los que dio la reina de Seba al rey Salomón. 10También los siervos de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído el oro de Ofir, trajeron madera de algumim, y piedras preciosas. 11E hizo el rey de la madera de algumim gradas en la casa del SEÑOR, y en las casas reales, y arpas y salterios para los cantores: nunca en tierra de Judá se había visto [madera] semejante. 12Y el rey Salomón dio a la reina de Seba todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo que había traído al rey. Después se volvió y fuese a su tierra con sus siervos. 13Y el peso de oro que venía a Salomón cada un año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro, 14Sin lo que traían los mercaderes y negociantes; y también todos los reyes de Arabia y los príncipes de la tierra traían oro y plata a Salomón. 15Hizo también el rey Salomón doscientos paveses de oro de martillo, cada uno de los cuales tenía seiscientos [siclos] de oro labrado: 16Asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo trescientos [siclos] de oro: y púsolos el rey en la casa del bosque del Líbano. 17Hizo además el rey un gran trono de marfil, y cubriólo de oro puro. 18Y había seis gradas al trono, con un estrado de oro al mismo, y brazos de la una parte y de la otra al lugar del asiento, y dos leones que estaban junto a los brazos. 19Había también allí doce leones sobre las seis gradas de la una parte y de la otra. Jamás fue hecho otro semejante en reino alguno. 20Toda la vajilla del rey Salomón era de oro, y toda la vajilla de la casa del bosque del Líbano, de oro puro. En los días de Salomón la plata no era de estima. 21Porque la flota del rey iba a Tarsis con los siervos de Hiram, y cada tres años solían venir las naves de Tarsis, y traían oro, plata, marfil, simios, y pavos. 22Y excedió el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría. 23Y todos los reyes de la tierra procuraban [ver] el rostro de Salomón, por oír su sabiduría, que Dios había puesto en su corazón: 24Y de éstos cada uno traía su presente, vasos de plata, vasos de oro, vestiduras, armas, aromas, caballos y acémilas, todos los años. 25Tuvo también Salomón cuatro mil caballerizas para los caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem. 26Y tuvo señorío sobre todos los reyes desde el río hasta la tierra de los filisteos, y hasta el término de Egipto. 27Y puso el rey plata en Jerusalem como piedras, y cedros como los sicómoros que [hay] por las campiñas en abundancia. 28Sacaban también caballos para Salomón, de Egipto y de todas las provincias. 29Lo demás de los hechos de Salomón, primeros y postreros, ¿no está todo escrito en los libros de Natán profeta, y en la profecía de Ahías silonita, y en las profecías del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat? 30Y reinó Salomón en Jerusalem sobre todo Israel cuarenta años. 31Y durmió Salomón con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de David su padre: y reinó en su lugar Roboam su hijo.

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