Valera 1602 Purificada · Antiguo Testamento

1 Reyes 17

24 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español clásico

Se han quitado los guiones de corte invisibles del archivo original; el texto no se ha alterado.

1Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el SEÑOR Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. 2Y vino a él la palabra del SEÑOR, diciendo: 3Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Cherit, que está delante del Jordán; 4Y del arroyo beberás; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. 5Y él fue, e hizo conforme a la palabra del SEÑOR; pues se fue y asentó junto al arroyo de Cherit, que está antes del Jordán. 6Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne a la tarde; y bebía del arroyo. 7Pasados algunos días, secóse el arroyo; porque no había llovido sobre la tierra. 8Y vino a él la palabra del SEÑOR, diciendo: 9Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y allí morarás: he aquí yo he mandado allí a una mujer viuda que te sustente. 10Entonces él se levantó, y se fue a Sarepta. Y como llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí cogiendo serojas; y él la llamó, y díjole: Ruégote que me traigas una poca de agua en un vaso, para que beba. 11Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de pan en tu mano. 12Y ella respondió: Vive el SEÑOR Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora cogía dos serojas, para entrarme y aderezarlo para mí y para mi hijo, y que lo comamos, y nos muramos. 13Y Elías le dijo: No temas; ve, haz como has dicho: pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14Porque el SEÑOR Dios de Israel ha dicho así: La tinaja de la harina no escaseará, ni se disminuirá la botija del aceite, hasta aquel día que el SEÑOR dará lluvia sobre la faz de la tierra. 15Entonces ella fue, e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella y su casa, [muchos] días. 16Y la tinaja de la harina no escaseó, ni menguó la botija del aceite, conforme a la palabra del SEÑOR que había dicho por Elías. 17Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa, y la enfermedad fue tan grave, que no quedó en él resuello. 18Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿has venido a mí para traer en memoria mis iniquidades, y para hacerme morir mi hijo? 19Y él le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y llevólo a la cámara donde él estaba, y púsole sobre su cama; 20Y clamando al SEÑOR, dijo: Oh SEÑOR Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa yo estoy hospedado has afligido, matándole su hijo? 21Y midióse sobre el niño tres veces, y clamó al SEÑOR, y dijo: Oh SEÑOR Dios mío, ruégote que vuelva el alma de este niño a sus entrañas. 22Y el SEÑOR oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a sus entrañas, y revivió. 23Tomando luego Elías al niño, trájolo de la cámara a la casa, y diólo a su madre, y díjole Elías: Mira, tu hijo vive. 24Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra del SEÑOR es verdad en tu boca.

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