Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 64
1Al Músico principal: Salmo de David Escucha, oh Dios, mi voz en mi oración; guarda mi vida del miedo del enemigo. 2Escóndeme del consejo secreto de los malignos; de la conspiración de los obradores de iniquidad; 3que afilan su lengua como espada, y estiran [su] arco para [lanzar] saetas, [aun] palabras amargas; 4Para asaetear a escondidas al perfecto; de repente tiran contra él, y no temen. 5Obstinados en su inicuo designio, tratan de esconder los lazos, y dicen: ¿Quién los verá? 6Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta; y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como el corazón, es profundo. 7Mas Dios los herirá con saeta; de repente serán heridos. 8Y harán caer sobre sí sus mismas lenguas; se espantarán todos los que los vieren. 9Y temerán todos los hombres, y declararán la obra de Dios, y sabiamente considerarán sus hechos. 10El justo se alegrará en Jehová y confiará en Él; y se gloriarán todos los rectos de corazón.
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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