Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 62
1Al Músico principal: A Jedutún: Salmo de David Ciertamente en Dios espera mi alma: De Él viene mi salvación. 2Sólo Él es mi Roca y mi salvación; Él es mi defensa, no seré removido. 3¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, caeréis como pared desplomada, como cerca derribada. 4Solamente consultan de cómo derribarlo de su grandeza; aman la mentira, con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah) 5Alma mía, espera solamente en Dios; Porque en Él [está] mi esperanza. 6Sólo Él es mi Roca y mi salvación. [Él es] mi refugio, no seré movido. 7En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio. 8Confiad en Él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de Él vuestro corazón: Dios [es] nuestro refugio. (Selah.) 9Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hombres de renombre; pesándolos a todos juntos en la balanza, pesarán [menos] que la vanidad. 10No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis; si se aumentaren las riquezas, no pongáis el corazón en ellas. 11Una vez habló Dios; dos veces he oído esto; que de Dios es el poder. 12Y de ti, oh Señor, es la misericordia; porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.
En la biblioteca
Devocionales
- 28 de febrero · MañanaSalmos 62:5
- 1 de septiembre · TardeSalmos 62:8
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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