Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 52
1Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg idumeo y dio cuenta a Saúl, diciéndole: David ha venido a casa de Ahimelec ¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua. 2Agravios maquina tu lengua; como navaja afilada hace engaño. 3Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah) 4Has amado toda palabra perniciosa, oh lengua engañosa. 5Por tanto Dios te derribará para siempre; te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah) 6Y lo verán los justos, y temerán; y se reirán de él, [diciendo]: 7He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas; y se mantuvo en su maldad. 8Mas yo estoy como olivo verde en la casa de Dios: En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre. 9Te alabaré para siempre por lo que has hecho; y esperaré en tu nombre, porque [es] bueno, delante de tus santos.
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- 17 de agosto · MañanaSalmos 52:8
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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