Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 2
1¿Por qué se amotinan las naciones, y los pueblos piensan vanidad? 2Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes consultan unidos contra Jehová y contra su ungido, [diciendo]: 3Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas. 4El que está sentado en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. 5Entonces les hablará en su ira, y los turbará en su furor. 6Pero yo he puesto a mi Rey sobre Sión, mi santo monte. 7Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi Hijo eres tú; yo te he engendrado hoy. 8Pídeme, y te daré las naciones por herencia, y por posesión tuya los confines de la tierra. 9Tú los quebrantarás con vara de hierro; como vaso de alfarero los desmenuzarás. 10Ahora pues, oh reyes, sed sabios: Sed instruidos, jueces de la tierra. 11Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor. 12Besad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en Él confían.
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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