Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Salmos 116
1Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas. 2Porque ha inclinado a mí su oído, por tanto, le invocaré mientras yo viva. 3Me rodearon los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del infierno: Angustia y dolor había yo hallado. 4Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Te ruego, oh Jehová, libra mi alma. 5Clemente es Jehová, y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios. 6Jehová guarda al sencillo: Estaba yo postrado, y me salvó. 7Vuelve, oh alma mía, a tu reposo; porque Jehová te ha hecho bien. 8Pues tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de resbalar. 9Andaré delante de Jehová en la tierra de los vivientes. 10Creí; por tanto hablé, estando afligido en gran manera. 11Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso. 12¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo? 13Tomaré la copa de la salvación, e invocaré el nombre de Jehová. 14Ahora pagaré mis votos a Jehová delante de todo su pueblo. 15Estimada [es] a los ojos de Jehová la muerte de sus santos. 16Oh Jehová, en verdad yo soy tu siervo; siervo tuyo soy e hijo de tu sierva: Tú desataste mis ataduras. 17Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre de Jehová. 18A Jehová pagaré ahora mis votos delante de todo su pueblo; 19En los atrios de la casa de Jehová, en medio de ti, oh Jerusalén. Alabad a Jehová.
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
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