Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento
Proverbios 2
1Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos atesorares dentro de ti, 2de manera que inclines tu oído a la sabiduría, y apliques tu corazón al entendimiento; 3si clamares al conocimiento, y al entendimiento alzares tu voz; 4si como a la plata lo buscares, y lo procurares como a tesoros escondidos; 5Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios. 6Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca [viene] el conocimiento y el entendimiento. 7Él reserva la sana sabiduría para los rectos; es escudo a los que caminan en rectitud. 8Él guarda las sendas del juicio, y preserva el camino de sus santos. 9Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino. 10Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y el conocimiento fuere dulce a tu alma, 11la discreción te guardará, te preservará el entendimiento, 12para librarte del camino del [hombre] malo, del hombre que habla cosas perversas; 13Del que deja las sendas derechas, para andar en caminos tenebrosos; 14que se alegra haciendo el mal, que se deleita en las perversidades del vicio; 15cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos. 16Para librarte de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras; 17que abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios. 18Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos. 19Ninguno de los que a ella entraren volverán, ni tomarán las sendas de la vida. 20Para que andes por el camino de los buenos, y guardes las sendas de los justos. 21Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella; 22mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán desarraigados de ella.
Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.
Otras versiones, en sitios externos:RVR1960 · NVI · LBLA · NTV