Reina Valera Gómez · Antiguo Testamento

Cantares 3

11 versículos · Equivalencia formal · Texto Recibido · español tradicional

1Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma: Lo busqué, y no lo hallé. 2Me levantaré ahora, y rondaré la ciudad; por las calles y por las plazas buscaré al que ama mi alma; lo busqué, pero no lo hallé. 3Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, y [les dije]: ¿Habéis visto al que ama mi alma? 4Pasando de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma; trabé de él, y no lo dejé, hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me concibió. 5Yo os exhorto, oh hijas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar a [mi] amor, hasta que quiera. 6¿Quién [es] esta que sube del desierto como columna de humo, perfumada de mirra y de incienso, y de todo polvo aromático? 7He aquí [es] la litera de Salomón; sesenta valientes la rodean, de los fuertes de Israel. 8Todos ellos tienen espadas, [son] diestros en la guerra; cada uno [con] su espada sobre su muslo, por los temores de la noche. 9El rey Salomón se hizo un carruaje de madera del Líbano. 10Sus columnas hizo de plata, su respaldo de oro, su asiento de grana, su interior tapizado de amor por las hijas de Jerusalén. 11Salid, oh doncellas de Sión, y ved al rey Salomón con la corona con que le coronó su madre el día de su desposorio, y el día del gozo de su corazón.

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Reina Valera Gómez. © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero. Distribución gratuita permitida sin cambiar el texto. Fuente.

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